Se ha vuelto completamente inaceptable que las empresas permitan o toleren el deterioro del equipo que resulta en fallos con graves consecuencias para la salud, la seguridad o el medio ambiente. Aunque esto ha sido adoptado públicamente por grandes corporaciones en la mayor parte del mundo, continúan ocurriendo eventos que tienen resultados catastróficos. A menudo se encuentran que son una combinación de error humano y fallo del equipo. Esta combinación, junto con fallos de sistemas de protección complejos (máquinas que monitorean máquinas), ha sido la causa raíz de algunos de los accidentes más devastadores del mundo. Una rápida búsqueda en Google devolverá instantáneamente eventos como la Explosión de la Refinería de Texas City, el Derrame de Petróleo de Deepwater Horizon, Chernobyl, el Vuelo Aloha 243, Three Mile Island y muchos otros.
Esta presentación explorará los conceptos de consecuencia del fallo del equipo y su relación con la probabilidad de fallo. Estos son elementos en el desarrollo de una clasificación de criticidad del equipo y un puntaje de riesgo relativo, ambos de los cuales pueden ser utilizados para priorizar el trabajo correctivo pendiente y las iniciativas de mejora del programa de fiabilidad. Usando esta información, examinaremos métodos para desarrollar estrategias de mantenimiento proactivo que están diseñadas para gestionar efectivamente ese riesgo a un “nivel tolerable”. Estas estrategias típicamente incluyen una mezcla de tácticas de mantenimiento directo, modificaciones, capacitación y procedimientos. El objetivo es una comprensión mejorada de la relación entre la seguridad y los programas de fiabilidad del equipo.