Técnicas para mantener la frescura y la seguridad del pescado después de la pesca o la recepción: cadena de frío y glaseado, evisceración rápida, envasado (incluido al vacío), salado, ahumado, congelación, gestión de tiempos/temperaturas, controles sensoriales y requisitos HACCP para limitar la oxidación y los riesgos sanitarios.