El comercio de piedras preciosas consiste en comprar, autenticar, evaluar y revender gemas dominando la gemología, los certificados (GIA, etc.), el corte y la calidad del color/claridad. Incluye la gestión de relaciones con proveedores, la trazabilidad ética, la estimación de precios en los mercados internacionales y los canales de venta profesionales.